Primavera, flores y parásitos

Acabamos de dejar los fríos del duro invierno, las aguas han hecho acto de presencia y, gracias a Dios, en  abundancia y pronto, los rayos de sol calentarán nuestras tierras  y todo ello da lugar a la aparición de la tan esperada primavera. 

 

Por Ignacio Ramón García (veterinario)     

Leer más: Primavera, flores y parásitos

Pruebas de trabajo organizadas por el Teckel Club de España

 

Por tercer año consecutivo, los pasados días 10 y 11 de noviembre, el Teckel Club de España celebró sus pruebas de trabajo. Concretamente, el día 10 en la finca "La Tora" en San Vicente de Alcántara (Cáceres), se realizaron las pruebas de rastro de sangre  de 20/h, prueba de actitudes naturales y cobro en agua. El día 11 se llevó a cabo, en Talavera la Real (Badajoz), en la finca de la Sociedad de Cazadores "La Perdiz", la prueba de latido al rastro fresco de liebre (Sp).

Leer más:Pruebas de trabajo organizadas por el Teckel Club de España

Setter irlandes, el gentleman de los perros

Por Ignacio García Gómez, veterinario

El conocido por muchos como "el gentleman de los perros", el setter irlandés es un bello animal que no solo supone una extraordinaria compañía sino que debido a su extraordinario y fino olfato es un gran compañero en jornadas de caza.


Esta raza se clasifica a través de los diferentes estándares, como una raza de perros grande, de muestra o como perro de muestra ingles o irlandés. Hoy en día llegamos a diferencia entre los perros setter de los perros denominados como Spaniel, si bien a lo largo del siglo XVII y XVIII, la denominación de "Setter" era común para todos los actuales perros descritos en estas razas y/o variedades, especialmente porque bajo la denominación de setter era la que englobaba a todos los perros dedicados a señalar las piezas  abatidas durante los ejercicios cinegéticos.. Su especial muestra, se acerca a la pieza abatida de una forma muy sigilosa, prácticamente tumbado sobre el terreo, provoco su diferenciación y a su vez en su potenciación individualizada por la nobleza anglosajona dando como resultado el bello estándar de raza que hoy conocemos.


Se trata de un animal muy tranquilo, con una alzada que puede alcanzar hasta los 70 cm en el caso de los machos (algo menos siempre en las hembras) y un peso entorno a los 20 a 25 Kg. las capas que presenta este cazador es variada reconociéndose las capas de blanco y negro, limón y blanca, tricolor y la capa marrón y blanca.


Es un animal fiel, obediente muy afable aunque puede presentar aptitudes de cierta testarudez, tiene una esperanza de vida entorno a los quince años, destacando especialmente su alto sentido de sociabilidad, aceptando de muy buen grado su posicionamiento familiar y en especial el trato con niños. esta sociabilización humana es plenamente extrapolable a su comportamiento con otros perros.
Se trata de un extraordinario perro de muestra destacando su especial sensibilidad hacia la pluma. Su figura señorial, algo altiva, con clara significante elegancia inglesa puede enmascarar que nos encontramos ante un perro de alta fuerza y especial resistencia.


Tiene las orejas muy peludas, con una implantación en linea baja le proporcionan especial sensibilidad en esta zona a heridas, y la casuística de espigas, por lo que su revisión tras la jornada de caza le hace obligado su limpieza en todo su pelaje. Su pelo es largo, muy sedoso y requiere cuidados diario.
Esta raza tiene cierta tendencia engordar y tener sobrepeso, de ahí que requiera ejercicio diario y un control en su aporte alimenticio, no siendo superior a los 350 a 400 gr de peso de pienso seco bien equilibrado. destacar por ultimo que como patologías ciertamente relacionadas con esta raza tenemos la displasia de cadera, la atrofia de retina y un amplio abanico de afecciones cutáneas.
Pero su carácter, su extraordinario olfato y su belleza nos hace señalar que nos encontramos ante un perfecto compañero para nuestra media veda y por qué no toda una vida juntos.

Diez consejos para disfrutar de nuestro perro en estos días de caza en media veda

Por Ignacio R. García/ Veterinario
En estos días ha empezado la media veda y con ella también comienza la actividad de caza con nuestros fieles compañeros. Sin duda larga ha sido la espera, tanto para nosotros como para ellos, siendo las ansias de campo nuestro mayor deseo de disfrute.
Pero antes de madrugar y comenzar nuestras marchas por los campos, hay tener en cuenta una serie de consejos que no solo os harán disfrutar más plenamente de las jornadas actuales, sino más especialmente de las futuras en compañía de vuestro compañero, vuestro perro.

Primero.- Antes de iniciar la actividad de caza de una nueva temporada, conviene observar bien y detenidamente a vuestro compañero. Aprovechar para realizarle una revisión veterinaria (vacunaciones, desparasitaciones,  etc...), son convenientes no sólo tenerlas al día, sino que es la excusa perfecta para que al menos 15 días antes del inicio cinegético nuestro veterinario le haga un chequeo completo a la salud de nuestro perro. Eevidentemente ante cualquier signo de enfermedad, malestar o molestia hay que retrasar unos días cualquier salida hasta su restablecimiento, pues en caso contrario no haremos nada más que agravarle lo que inicialmente puede ser una ligera afección.

Segundo.- Revisar toda la documentación concerniente a nuestra mascota, tanto su cartilla veterinaria –al día de vacunaciones y desparasitaciones– como también su identificación correspondiente y, especialmente, es recomendable comprobar la documentación del seguro de responsabilidad civil que cubra la actividad con nuestro perro. Una simple revisión a todos estos documentos nos evitará molestos encuentros con la autoridad competente.

Tercero.- Al poner rumbo al coto, el transporte de nuestra mascota ha de hacerse siguiendo las pautas establecidas en la legislación vigente, pero también deberemos observar tanto nuestra propia seguridad como el bienestar de nuestro perro. No lo llevaremos en el interior de la cabina sin tener redes separadoras, y en caso de realizar paradas con él dentro, no olvidaremos proporcionar la suficiente y necesaria ventilación que garantice la integridad de nuestro compañero de forma satisfactoria. Especial importancia toma este consejo a la vuelta de la caza o en las paradas que realicemos para comer con los compañeros de cuadrilla.

Cuarto.- Es importante que al inicio de la campaña nuestro perro esté correctamente desparasitado, especialmente por vía interna, siguiendo el protocolo que nuestro veterinario haya establecido. Por lo que respecta a la colocación de collares externos o pipetas, en ambos casos los colocaremos como máximo diez días antes del inicio de la temporada, a fin de que su efectividad sea máxima al inicio de las salidas cinegéticas.

Quinto.- No hay que olvidarse del agua, tanto al inicio como en el transcurso y especialmente al final de la jornada. Un bidón de cinco litros por perro es fácilmente manejable, pudiéndolo dejar en nuestro vehículo a la sombra mientras estamos cazando. En el campo, con una botellita también garantizamos que no privamos del preciado líquido a la boca de nuestro compañero sediento.

Sexto.- Tener siempre a mano un botiquín específico para atender las necesidades que pudieran tener nuestro perro. En él incluiremos curas para heridas, desinfectantes y agua oxigenada para inducir al vómito en caso de ingestión de sustancias extrañas, no ocupa espacio y nos puede ser de gran ayuda. Es recomendable consultar con vuestro veterinario, y en la mayoría de las ocasiones él mismo os ayudará a confeccionar este pequeño botiquín.

Séptimo.- Ya sé que no se hace, pero no está de más recordarlo. No conviene eviscerar las piezas en el campo, y en caso inevitable, jamás –y en caso de duda aún menos–, jamás debemos dárselas a nuestros perros. El listado de problemas puede ser infinito y muy caro para todos.

Octavo.- Llevar algunas golosinas para nuestro perro y dárselas ante buenas posturas, cobros o muestras es una forma de fortalecer no solo los vínculos con nuestro compañero sino de mejorar su actividad cinegética, el primero en saborear las cosas bien hechas siempre seremos nosotros.

Noveno.- Después de cazar, el aseo se hace obligado. Como ya comentamos en un artículo anterior, aprovecharemos este momento para revisar la integridad de nuestra mascota, curar pequeñas heridas y eliminar restos en sus oídos, ojos o extremidades. Además, dándole una reparadora y refrescante ducha contaremos con una barrera contra los indeseables bichitos tras nuestra jornada campera. No está de más aplicarle una crema hidrante a sus almohadillas, que en estas épocas de calor tanto sufren.

Décimo.- Ya en casa, llega el momento de darle una comida reparadora a nuestro perro, pero siempre en su justa medida, sin abusar de preparados caseros. Lo mejor es el pienso especialmente programado para ellos, y ya al final podemos darle una última golosina que servirá como cierre a otra inolvidable jornada de caza con nuestro mejor compañero, nuestro perro.

El peligro de las espigas para los perros de caza durante la media veda

Por Ignacio R. García Gómez / Veterinario
El mes de agosto no solo nos introduce en el inevitable calor y las merecidas vacaciones; también trae en sus alforjas la esperada media veda. Nuestros perros toman entonces de nuevo el trabajo en el campo, en un terreno endurecido, seco y que, además del ejercicio y las inevitables temperaturas propias de esta época, encierra un peligro no del todo conocido y que solo a través de sus consecuencias tenemos conciencia de su verdadero riesgo: las espigas.

Leer más:El peligro de las espigas para los perros de caza durante la media veda